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Carlos Vives conquistó una vez más al público de Viña del Mar, con una presentación llena de energía, pasión y el característico sonido colombiano

En un escenario emblemático como la Quinta Vergara,  Vives no solo deleitó al público con sus más grandes éxitos como “Pa’ Mayte”, “La Bicicleta” y “La Gota Fría”, sino que también reafirmó su profundo amor y conexipon con Chile.

Fotografía: Diego Martin / Agencia Uno

En un popurrí que recorrió los momentos más emblemáticos de su carrera, el cantautor colombiano rindió homenaje a su propio legado musical, transportando al público a través de décadas de éxitos.

Vives arrancó su actuación con ritmo y baile, dando paso a sus más conocidas canciones “Fruta fresca”, “La bicicleta” y “La tierra del olvido” que evocaron el folclor colombiano. A esto siguieron canciones románticas como “Robarte un beso” y el infaltable “Pa’ Mayte”, en una secuencia que fue tanto una celebración de su legado como un viaje íntimo a través de los sonidos y estilos que lo han definido.

A lo largo de la presentación, Vives estuvo acompañado de coristas y una banda en vivo que capturó la esencia de su estilo único, fusionando instrumentos tradicionales, como el acordeón y la gaita, con guitarras eléctricas, una mezcla que ha caracterizado su propuesta desde sus inicios. También estuvo acompañado por un grupo de bailarines con coreografías que enaltecían los ritmos de cada canción, mientras sus vestuarios típicos hacían homenaje a sus raíces.

Habían transcurrido 37 minutos de actuación cuando los animadores del certamen hicieron su aparición en el escenario para hacerle entrega de la Gaviota de Plata, que Carlos Vives recibió y agradeció al publico y a reglón seguido una nueva sorpresa. La presencia del gran capitán de la selección chilena de fútbol Claudio Bravo quien a nombre de todo el país le hizo entrega de su camiseta, considerando que Vives es un fanático del futbol.

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó durante la interpretación de “Carito”, cuando las pantallas proyectaron un sentido tributo a Egidio Cuadrado, acordeonero y compañero de Vives fallecido el pasado el 21 de octubre.

Su actuación fue una combinación de celebración y nostalgia, que reafirma por qué Vives es una de las figuras más queridas y respetadas en la industria, así como su impacto cultural y relevancia en la música latina.

La presentación de Carlos Vives marcó el inicio de la tercera jornada festivalera, luego de la fecha suspendida el día martes 25, producto de un apagón de energía eléctrica que afectó al 98 % de Chile.

Fotografías: Diego Martin / Agencia Uno

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